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Ahora en invierno es una
buena época para disfrutar,
plenamente, de esta
riquísima sopa de ajo,
ideal para quitarnos el
frío. Esta sopa es muy
sencilla y barata de hacer
para cualquiera.
Es una comida
tradicional y antigua.
Sorprende el elevado aporte
energético del ajo, gracias
a su riqueza en proteínas e
hidratos de carbono, en
comparación con el resto de
verduras y hortalizas. No
obstante, la cantidad que se
consume de ajos en cada
plato no es equivalente a la
de otras verduras. Por ello,
el aporte nutritivo y
energético de esta hortaliza
es irrelevante. Es rico en
minerales como el potasio,
fósforo, magnesio, zinc y
yodo y en vitaminas del
grupo B, como la B1, B3, B6
y con cantidades discretas
de vitamina C y E. |